SEXUALIDAD
¿Qué sabes acerca del sexo? ¿Qué sabes acerca de la
sexualidad? Escuchamos acerca del sexo y la sexualidad casi todos los días; no
obstante, gran parte de lo que escuchamos es inexacto y confuso. Una
comprensión básica del sexo y la sexualidad puede ayudarnos a distinguir entre
mito y realidad y permitir que todos disfrutemos más en nuestras vidas.
Todos somos seres sexuales. Lo somos desde el día en que
nacemos y hasta que morimos. Nuestra sexualidad influye en nuestra personalidad
y en la forma en que nos expresamos como seres sexuales.
Nuestro cuerpo, incluida nuestra anatomía sexual y
reproductiva
Nuestro sexo biológico: masculino, femenino o intersexual
Nuestro género: niña, niño, mujer, hombre o transgénero
Nuestra identidad de género: sensación de comodidad y
sentimientos sobre nuestro género
Nuestras orientaciones sexuales: heterosexual, homosexual
o bisexual
Nuestros impulsos sexuales
Nuestra identidad sexual: cómo nos sentimos con respecto
a nuestro sexo, género y orientación sexual
Las formas en que experimentamos y expresamos nuestra
sexualidad incluyen:
Nuestra imagen corporal: cómo nos sentimos con nuestro
cuerpo
Nuestros deseos, pensamientos, fantasías, placer sexual,
preferencias y disfunciones sexuales
Nuestros valores, actitudes, creencias e ideales sobre la
vida, el amor y las relaciones sexuales
Nuestras conductas sexuales: las maneras en que tenemos
sexo, incluida la masturbación
Nuestra sexualidad y las formas en que la experimentamos
y expresamos están influidas por:
Nuestra biología
Nuestra vida emocional
Nuestra vida familiar
Nuestra cultura y posición cultural
Nuestra educación y experiencia ética, religiosa y
espiritual
Aun cuando vivimos como seres sexuales, es normal tener
muchas dudas acerca del sexo y la sexualidad. Y esto es bueno, porque cuanto
más sabemos sobre el sexo y la sexualidad, seremos más capaces de ocuparnos
mejor de nuestras vidas sexuales y salud sexual.
Los individuos llegamos a este mundo con una serie de
características físicas que determinarán nuestro género, masculino o femenino,
sin embargo, las mismas nos indicarán solamente ello, el sexo al cual pertenece
tal o cual persona.
Se presume, porque así ha sido desde tiempos
inmemoriales, que el hombre se inclinará por un afecto romántico y sexual por
las mujeres y estas por los hombres, pero claro, todos sabemos que en materia
sexual uno más uno no es dos como en las matemáticas y que ya no se puede
hablar que sea la biología, el instinto los que determinen la sexualidad de
alguien ni mucho menos.
Está demostrado que el comportamiento sexual de una
persona puede estar determinado por otras cuestiones que nada tienen que ver
con lo que biológicamente se considera como natural, por ejemplo con el placer,
por citar una de las más reconocidas.
El erotismo es la capacidad de sentir placer a través de
lo que se llama respuesta sexual, a través de la excitación, del orgasmo.
Por su lado, la vinculación afectiva refiere a la
capacidad de desarrollar y establecer relaciones interpersonales
significativas. La reproductividad, además de la capacidad de tener hijos,
implica la crianza de estos y los sentimientos de paternidad y maternidad. Y el
sexo genético comprende el grado en el cual se vivencia la pertenencia a una de
las categorías dimórficas (masculino/femenino) y será de suma importancia a la
hora de determinar la identidad sexual.






